La respuesta corta
El R410A es el refrigerante que llevan la mayoría de equipos de aire acondicionado instalados en la última década. El R32 es el que llevan casi todos los que se venden hoy, porque calienta el planeta mucho menos si se escapa. La normativa europea de gases fluorados empuja la salida del R410A: los equipos nuevos ya tienen que usar refrigerantes de bajo impacto, y la disponibilidad del R410A para recargas irá a menos y a más precio.
Si tienes un equipo de R410A que funciona bien, no tienes que hacer nada: sigue siendo legal usarlo y mantenerlo. La decisión solo aparece el día que se te avería o pierde gas, y ahí es donde conviene tener claros los números. Vamos por partes.
Qué son el R32 y el R410A
Los dos son refrigerantes: el fluido que circula por el circuito del aire acondicionado y que, al comprimirse y expandirse, mueve el calor. La diferencia que importa está en su potencial de calentamiento global (PCA o GWP), es decir, cuánto contribuyen al efecto invernadero si se liberan a la atmósfera, comparado con el CO₂:
- R410A: PCA de unos 2.088. Un kilo escapado equivale a más de dos toneladas de CO₂.
- R32: PCA de 675. Menos de un tercio que el R410A.
El R32 tiene además una ventaja técnica: es un refrigerante «puro» (no una mezcla como el R410A), lo que hace más sencilla su recarga y su gestión. A cambio es ligeramente inflamable (clasificación A2L), razón por la que los equipos que lo usan están diseñados y certificados para ello y deben instalarlos técnicos con carné.
Por qué se retira el R410A
No es una moda comercial: es regulación. El Reglamento (UE) 2024/573 sobre gases fluorados, en vigor desde 2024, aprieta la salida de los refrigerantes de mayor impacto con dos mecanismos:
- Restricción a los equipos nuevos. No se pueden poner en el mercado equipos nuevos de aire acondicionado y bomba de calor domésticos con refrigerantes de PCA alto, con un calendario escalonado. El R32 (675) queda por debajo del umbral y por eso es el estándar actual; el R410A (2.088) queda fuera para equipos nuevos.
- Reducción de cuotas. La cantidad de gases fluorados que se puede producir e importar en Europa baja año a año. Eso encarece progresivamente los gases de PCA alto como el R410A y reduce su disponibilidad para recargas.
Es normativa viva y con fechas que se escalonan; si estás tomando una decisión que dependa del calendario exacto, confírmalo con tu instalador para ese momento. Lo que no cambia es la dirección: el R410A va de salida y el R32 es el presente.
Tengo un equipo de R410A, ¿qué hago?
Depende de en qué situación estés, y conviene no dejarse llevar ni por el alarmismo ni por la dejadez:
Funciona bien
No hagas nada. Usarlo y mantenerlo sigue siendo legal. Un mantenimiento normal (limpieza, revisión) no toca la carga de gas si no hay fuga. Disfrútalo hasta que dé guerra.
Ha perdido gas
Aquí está la decisión de verdad. Que un equipo pierda gas siempre significa que hay una fuga: el circuito es cerrado y no se «gasta». Recargar sin localizar y sellar la fuga es tirar el dinero, porque en unos meses estará otra vez sin frío. Y con el R410A cada vez más caro, esa recarga que se repite cada verano se vuelve un sinsentido económico. Si el equipo tiene ya sus años, es el momento de hacer números con la sección siguiente.
Reparar o cambiar: cómo hacer los números
La regla honesta, sin vender humo hacia ningún lado:
- Equipo moderno con una avería concreta (una placa, un condensador): repararlo suele salir a cuenta. Una reparación media ronda los 80-250 €, muy por debajo de un equipo nuevo.
- Equipo de R410A con más de 10 años y una fuga: aquí el cálculo cambia. Entre lo que cuesta detectar la fuga y recargar (120-250 €), que el R410A sube de precio, y que un equipo antiguo gasta más que uno inverter moderno, muchas veces compensa cambiarlo por uno nuevo de R32, que consume bastante menos.
La frontera práctica: si la reparación supera el 40-50 % de lo que cuesta un equipo nuevo equivalente, y encima el tuyo es de R410A y viejo, cambiar es lo razonable. Y ojo: esto es un argumento honesto para renovar, no una excusa para meterte miedo. Si tu equipo va bien, no hay ninguna prisa.
Si compro un equipo hoy
Para un split o multisplit de vivienda, compra R32: es lo estándar, cumple la normativa de equipos nuevos, tiene mucho menor impacto ambiental y su gas es más fácil de gestionar en el futuro. No compres a estas alturas un equipo nuevo de R410A aunque te lo ofrezcan con descuento: estarías comprando la generación que se retira.
Fíjate también en la eficiencia (el SEER en frío y el SCOP en calor): un buen equipo de R32 inverter no solo es más limpio, sino que gasta menos cada mes, que es lo que de verdad notas en la factura. Lo vemos en la guía de consumo. Y sea el gas que sea, que lo instale un técnico con carné de gases fluorados: es lo que hace que el equipo rinda lo que promete el folleto.