Resumen de precios (equipo e instalación)
Para no perderse, esta es la foto general de lo que cuesta cada tipo de instalación en una vivienda, con el aparato incluido. Debajo va el detalle de cada uno y de lo que hace subir la factura.
- Split 1×1 (una habitación): 550-1.500 €.
- Multisplit 2×1 o 3×1 (dos o tres estancias): 1.000-2.500 €.
- Por conductos con preinstalación: 1.900-3.600 €.
- Por conductos sin preinstalación (con obra): 3.000-5.000 €+.
- Cassette (una estancia grande, techo): 1.200-2.200 €.
Todas son horquillas con IVA para vivienda. La cifra final depende sobre todo de la potencia, de los metros de línea frigorífica y de si hay preinstalación. Vamos caso por caso.
Un split (1×1): lo más común
El split de toda la vida —una unidad interior en la pared y una exterior fuera— es la instalación más habitual y la más económica. Con equipo e instalación cuesta entre 550 y 1.500 €, y esa horquilla tan ancha se explica por la potencia (un 2,5 kW no vale lo mismo que un 5 kW), la marca y, sobre todo, la distancia entre la unidad interior y la exterior.
Si ya tienes el equipo comprado y solo necesitas que te lo monten, la mano de obra ronda los 220-300 € para una instalación estándar de hasta unos tres metros de línea. A partir de ahí, cada metro de más de línea frigorífica suma entre 20 y 30 €.
Multisplit: varias habitaciones, una máquina fuera
Cuando quieres frío en dos, tres o cuatro estancias sin llenar la fachada de unidades exteriores, el multisplit conecta varias unidades interiores a una sola exterior. Instalado va de 1.000 a 2.500 € para las configuraciones domésticas habituales (2×1 y 3×1), y la mano de obra sola, cuando aportas los equipos, se mueve entre 350 y 900 € según el número de unidades y la complejidad del tendido.
Es la opción con mejor relación entre comodidad y precio para una vivienda de tamaño medio: una sola máquina exterior, menos ruido y una estética más limpia que tres splits sueltos.
Por conductos: la instalación integrada
Los conductos ocultan la máquina en el falso techo y reparten por rejillas, sin unidades a la vista. El precio depende mucho de si ya hay preinstalación:
- Con preinstalación (conductos y falso techo ya hechos): 1.900-3.600 € instalado.
- Sin preinstalación, con la obra de conductos incluida: 3.000-5.000 € y más en viviendas grandes o con muchas zonas.
A eso se le suele añadir la zonificación por compuertas motorizadas (400-1.200 € según zonas), que es lo que permite climatizar cada habitación por separado y, bien usada, ahorra consumo. Por su coste y porque necesita obra, los conductos son cosa de reforma u obra nueva.
Qué entra (y qué no) en un precio bien hecho
Un presupuesto de instalación honesto incluye, como mínimo:
- El equipo (marca, modelo y potencia concretos, no «un split»).
- El montaje de las dos unidades, con soportes antivibración en la exterior.
- Los primeros metros de línea frigorífica, el aislamiento y la canaleta.
- El vacío de la línea con bomba y la comprobación de carga de gas. Esto no es opcional: un split que se instala sin hacer el vacío enfría peor y se avería antes.
- La puesta en marcha y la factura con la garantía.
Si un presupuesto no menciona el vacío ni la carga de gas, o no concreta el modelo del equipo, está incompleto: pide que lo detallen antes de firmar nada.
Lo que encarece la instalación
Los suplementos más habituales, con su precio orientativo de mercado:
- Metros extra de línea frigorífica: 20-30 € por metro.
- Bomba de condensados: 60-120 €, cuando no hay desagüe por gravedad.
- Perforación de muro: 25-120 € según grosor y material.
- Trabajos en altura o con grúa (unidad exterior en fachada alta): 150-300 €.
- Retirada del equipo antiguo (gestión RAEE): 30-60 €.
Ninguno es abusivo si viene explicado y dicho de antemano. Lo que no vale es que aparezcan al final, en la factura, sin haberlos mencionado al dar el precio.
Cómo leer un presupuesto sin que te la den
Cuatro comprobaciones rápidas antes de aceptar:
- ¿Está el carné de gases fluorados? Es obligatorio por ley (RD 115/2017) para manipular el refrigerante. Pídelo: es un documento, no una promesa. Lo desarrollamos en su guía.
- ¿Concreta el equipo? Marca, modelo y potencia en kW o frigorías. «Un split de 3.000» no es un presupuesto; «Modelo X inverter 3,5 kW» sí.
- ¿Incluye el vacío y la carga de gas? Debe decirlo. Es la parte que separa una instalación que dura de una que falla a los dos veranos.
- ¿Están los suplementos dichos antes? Metros de línea, perforación, altura. Que no haya sorpresas en la factura.
Con esas cuatro cosas y el rango de precios de arriba, vas a la instalación sabiendo lo que cuesta y qué exigir. Es exactamente lo que buscábamos con esta guía.