Cálculo orientativo para no equivocarte de rango al pedir presupuesto. El cálculo fino, para la instalación, lo hace el instalador viendo la casa.
Cómo lo calcula
La calculadora no tiene truco: parte de la regla estándar del sector, unas 100 frigorías por metro cuadrado para una estancia normal, y la corrige con los factores que de verdad mueven la carga térmica. En fórmula:
- Base: metros cuadrados × 100 frigorías/m².
- × orientación (norte 0,9 · este/oeste 1,0 · sur 1,15).
- × aislamiento (bueno 0,9 · normal 1,0 · malo o ático 1,2).
- × clima de verano (suave 0,9 · templado 1,0 · caluroso 1,1 · muy caluroso 1,2).
- Y se redondea al equipo comercial siguiente (1.500, 2.150, 3.000, 3.500, 4.500, 5.500 frigorías).
La conversión a kW y BTU es directa: 1 kW ≈ 860 frigorías/h ≈ 3.412 BTU/h. Por eso un equipo de «3.000 frigorías» es aproximadamente un 3,5 kW y unas 12.000 BTU.
Qué corrige el resultado (y por qué en tu ciudad cambia)
Los cuatro factores no son un adorno: una misma habitación puede necesitar equipos distintos según cómo esté. Una estancia al sur con cristalera pide bastante más que la misma al norte y a la sombra. Un ático, con el tejado recibiendo el sol todo el día, es siempre el caso más exigente. Y el clima manda: no es lo mismo dimensionar en Bilbao (verano suave) que en Córdoba (verano muy caluroso), donde conviene ir holgado de potencia y de eficiencia. En cada página de ciudad indicamos su zona climática para orientarte. Lo desarrollamos en la guía de cuántas frigorías necesitas.
De frigorías a equipo
El número que te da la calculadora te sirve para lo importante: llegar al presupuesto sabiendo el rango. Si vas a climatizar una sola estancia, buscas un split de esas frigorías. Si son varias habitaciones, un multisplit o conductos dimensionado por el instalador. Y si además quieres calefacción y agua caliente, la aerotermia se dimensiona por la demanda de calor, no solo por el frío. Sea cual sea, que lo instale un técnico con carné de gases fluorados: es lo que hace que rinda lo que promete.